El caso de Anneliese Michel es la historia real de una joven alemana con una vida normal hasta que en el año 1968 cumplió 17 años, momento en el que su vida cambió para siempre.El suceso inspiró la película “El exorcismo de Emily Rose”.
La joven Anneliese Michel nació en 1952 en la localidad alemana de Klingerberg y vivía una vida, normal propia de una joven de su edad, en compañía de sus padres. Hasta que al poco de cumplir 17 años comezó a sufrir una serie de extraños ataques.
Poco después que comenzaran los ataques, Anneliese comenzó a sufrir los terribles efectos de las convulsiones. Experimentó su primer ataque epiléptico en 1969. Fue en aquel entonces cuando un neurólogo en la Clínica psiquiátrica Wurzburg le diagnosticó epilepsia. Muy pronto, Anneliese comenzó a experimentar alucinaciones diabólicas mientras rezaba. También empezó a escuchar voces, que le repetían una y otra vez que estaba maldita. Un tribunal determinó en 1973 que Anneliese sufría de depresión y tendencias suicidas. En 1975, convencidos de que ella estaba poseída, sus propios padres, cansados de que los médicos no dieran una solución satisfactoria para lo que le ocurría a su querida hija optaron por recurrir al exorcismo.

El primer diagnóstico no oficial lo realizó una anciana mujer que acompañó a Anneliese a una peregrinación. Ella notó que Anneliese evitaba caminar delante de la imagen de Jesús, también evitó beber del agua de una fuente sagrada. La mujer declaró también que Anneliese olía de una manera extraña. Un exorcista de una población cercana la examinó personalmente y concluyó que Anneliese había sido poseída por el demonio. Después de dos peticiones, el rito del exorcismo fue oficialmente concedido por el Obispo.

Por esa época, Anneliese realizaba acciones muy preocupantes, lamía su propia orina del suelo. Comía moscas, arañas y carbón. Arrancó la cabeza de un pájaro muerto. En una ocasión, se arrastró bajo una mesa y gritó como un perro durante dos días. Se le sorprendía escuchando y gritando a través de las paredes durante horas. Arrancarse la ropa y orinar en el suelo se convirtió en algo regular.
En el año de su muerte, Anneliese comenzó a rechazar los alimentos y bebidas. Las convulsiones se hicieron cada vez más fuertes. No se sabe que acudieran médicos. Durante el juicio, los especialistas afirmaron que si los cuatro acusados (padre Arnold Renzo, el pastor ernst Alt, y los padres) se hubiese empezado a alimentar aunque fuese una semana antes de su terrible muerte, entonces ella todavía estaría con vida. Una de las hermanas de Anneliese explicó ante el tribunal durante el juicio de 1978 que Anneliese no quería ir a un hospital psiquiátrico, donde la drogarían y la forzarían a comer.
Ella se obligaba a no comer porque creía que si se deshacía de ella misma arrancaría de su cuerpo la influencia de Satanás. En el momento de su muerte tan solo pesaba 30 kilos.
Imagen de la tumba de Anneliese Michel
Según la autopsia, que se realizó el 1 de julio de 1976, Anneliese Michel sucumbió a los efectos de la deshidratación y la desnutrición. En el momento de su muerte, sufría también neumonía y mucha fiebre.
Fue enterrada junto a su hermana Martha en la zona perimetral del cementerio. Tradicionalmente, esta zona se reserva para los hijos ilegítimos y los suicidios.
Este caso insipiró la película de terror “El Exorcismo de Emily Rose” dirigida por Scott Derrickson y protagonizada por Tom Wilkinson, Laura Linney y Jennifer Carpenter.

Lo último que se sabe de Anneliese, es que antes de morir, débil y moribunda, dijo a los exorcistas “Rezad por mi absolución”.
A su madre, Anna, las últimas palabras que le dirigió fueron: “Madre, tengo miedo”.


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