La Calavera del Destino (Mitchell-Hedges).

Desde su descubrimiento en las ruinas mayas, en lo más profundo de la selva de Honduras Británica, este enigmático objeto ha sido centro de controversias, polémicas y fantásticas especulaciones. Su actual dueña Anna Mitchell-Hedges, hija del famoso explorador británico que descubrió las ruinas, ha contribuido a dar un aura de misterio a la calavera al declarar: “lamento no haberla enterrado con mi padre como él quería. Este objeto ceremonial tiene sin duda un tremendo potencial místico, y de caer en manos inescrupulosas podría convertirse en un poderoso instrumento para el mal”.

LOS INELUDIBLES PARADIGMAS

Excepto la ausencia de suturas craneanas, la de Mitchell-Hedges es una reproducción casi perfecta de una calavera de mujer. He aquí la reconstitución establecida con la ayuda de expertos americanos en medicina forense:


Reconstrucción del rostro de la calavera.
Pesa 5 kilos. Se compone de dos partes, la mandíbula inferior ajustándose perfectamente con la parte superior.


Las propiedades ópticas de la calavera son sorprendentes: Alumbrada por debajo, la luz sale por las cuencas. Alcanzada por detrás por los rayos del sol, un intenso haz luminoso (capaz de encender fuego) sale por las cuencas, la nariz y la boca.

Al cabo de 6 meses de pruebas, las conclusiones caen:

Está hecha con cuarzo natural sumamente puro, de dióxido de silicio “piezoeléctrico” anisótropo, de gran estabilidad física, química y térmica. Posee una polaridad, reacciona con la luz y la electricidad, directa o por presión física, su eje piezoeléctrico es vertical y sus propiedades son diferentes en cada dirección ; ¡¡¡material utilizado como oscilador o resonador en electrónica e informática!!!

Las dos partes están talladas en el mismo bloque de cristal de roca, según su eje de simetría molecular, lo que le otorga sus asombrosas propiedades ópticas.

Ninguna huella de instrumento, ni siquiera rastro microscópico. Se supone que los escultores pulimentaron el objeto con la mano, lenta y meticulosamente, con una mezcla de arena de río y agua, a partir de un gran bloque anguloso de cristal de roca aproximadamente tres veces mayor que su tamaño. Al suponer esto, se hubieran necesitado varias generaciones de obreros, la estimación emitida es de ¡300 años-hombres!

Sin señal de fabricación, resulta imposible fecharla (el cristal no envejece).

Con una tecnología moderna con diamante haría falta un año de trabajo para conseguir el aspecto exterior (con huellas de fabricación, ¡lo que no lleva la calavera!), en cuanto a los efectos prismáticos, su reproductibilidad resulta aún más dificultosa.

Existen otras calaveras de cristal, cuyo descubrimiento o adquisición tampoco fueron claramente asentados. Nick Nocerino, posesor de una calavera de cristal llamada “Sha-Na-Ra” fundó un instituto de investigación parapsicológica con el fin de estudiar sus propriedades “psi”.

Jo Ann Parks detiene “Max” y Norma Redo es la propietaria de la calavera de la cruz relicario.

En el año 1996, los tres aceptaron prestar su calavera al British Museum con fin de peritaje.
Cinco calaveras han sido estudiadas, las tres citadas antes, la del British Museum y también la del Smithsonian Institute.

Desde entonces, las autoridades del British Museum se niegan con empeño no sólo a revelar sus conclusiones sino también en decir el por qué. Aquí tenemos un nuevo ejemplo de la dimisión de los científicos ante un objeto imposible.

MAX

Sha-Na-Ra
Sha-Na-Ra
Una leyenda Maya se refiere a esas calaveras de cristal: cuando las trece calaveras estén reunidas, revelarán el secreto de la vida. Según su tradición, esas calaveras les han sido transmitidas por los Atlantes quienes las habían recibido de ¡iniciadores llegados del cielo!

Quizá también te interese: Bestias bíblicas. Behemot y el Leviatán
COMPÁRTELO


 
Top