En cierta ocasión llegue a mi casa aproximadamente a la una de la madrugada y entré a mi cuarto decidido a dormir.
Mi cuarto tiene una ventana grande que da a las escaleras de ascenso, apagué la luz y en total oscuridad mientras conciliaba el sueño se vino a mi mente un pensamiento que en su momento me dio risa y picardía. Como me gustaba lo desconocido, el pensamiento fue el siguiente: “si es que en realidad el diablo existe que venga y toque a mi puerta”. Cual fue mi gran sorpresa, casi instantáneamente tres fuertes golpes sonaron en mi puerta, el miedo recorria todo mi cuerpo, un gran escalofrio me dejo casi inmóvil.

Al no poder digerir lo ocurrido me levanté de la cama con un miedo tremendo, encendí la luz y me dirigi hacia la puerta, giré lentamente la perilla y la abrí, no habia nadie solo un leve viento me soplo en la cara. Inmediatamente volví la vista hacia la ventana esperando a que alguien humano pasara y terminara con ese miedo tan terrible que tenía, tal cosa no ocurrió.
Salí un poco a la terraza y no se encontraba nadie, tan solo juguetes que algun sobrino habia dejado tirados, me regresé como rayo a mi cuarto espantado al haber tenido esa experiencia tan clara y aterradora.
No podía dormir bien pensando en lo sucedido cuando de pronto se escucho algo que tampoco tuvo explicación, se activó un juguete a baterias, (era un juguete didáctico para aprender el abecedario) y su sonido repetia las letras estuvo funcionando un buen rato hasta que amanecio.

Fue entonces cuando decidí salir a investigar nuevamente y al ver que el juguete solo funcionaba si apretabas la letra que querias oir, aún con miedo me dije, “no vuelvo a hacer esto”, los sonidos del juguete se siguieron escuchando por 2 noches más y luego nunca los volvi a escuchar, ahora creo en que hay cosas que no son comprensibles y que es mejor dejarlas asi…


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