Cuenta la leyenda que un día, mientras Enrique VIII asistía a misa en el palacio de Hampton Court, su quinta esposa, Catherine Howard, logró escapar de sus aposentos, donde había sido encerrada hasta que el rey, quien la acusaba de adulterio, decidiera su destino. 

La joven llegó a la carrera hasta la puerta de la capilla; pero no tuvo oportunidad de pedir clemencia al monarca. Los guardias la detuvieron y la arrastraron de vuelta a sus dependencias mientras imploraba a gritos el perdón de su marido. Fue decapitada el 13 de febrero de 1542 y reemplazada en el lecho de Enrique VIII por Catalina Parr. Sin embargo, para muchos, Catherine Howard nunca abandonó Hampton Court......


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