Pasqual Pinon fue un freak más del nutrido grupo que formó parte de las plantillas de los numerosos circos y ferias ambulantes que, durante buena parte del siglo pasado, recorrieron el territorio norteamericano exhibiendo bajo sus carpas a personajes de lo más extraños y variopintos, algunos de ellos con malformaciones o enfermedades que los hacían diferentes al resto, otros, simples engaños y farsas.

Pinon, según algunas versiones de su historia, se encontraría en ambos grupos, ya que ciertamente de su cráneo nacía otra segunda cabeza, originada posiblemente por una malformación llamada “craniopagus parasiticus”, o lo que es lo mismo, los restos visibles de un gemelo parásito. De modo que tenemos al Señor Pasqual con un bulto prominente sobre su frente pero ¿Tenía rostro ese bulto o quiste? Es posible que no, y que los promotores del circo fuesen los que obrasen el gran milagro (milagro monetario para ellos, claro…)

La más conocida es la que cuenta como el promotor del circo Sells-Floto, encontró descubrió a Pinon en Texas en el año 1917, al parecer, el hombre había llegado allí junto a su familia tras perder su rancho en México a manos de la familia de Pancho Villa. Según se cuenta, la segunda cabeza de Pinon había tenido vida propia hasta que éste sufrió un accidente cerebrovascular cuando tenía 20 años. En fin, la cuestión es que el promotor del circo lo encontró trabajando en el ferrocarril y enseguida se le iluminó la bombilla del espectáculo llevándose a Pasqual a su circo.

En este punto aparecen varias versiones sobre la segunda cabeza de Pinon, una cuenta que la cabeza era totalmente real, con el detalle de que el rostro no estaba en la posición en la que se ve en las fotografías, sino que éste quedaba encarado boca abajo con el cráneo de Pinon y que éste tenía que levantar el quiste para que el público pudiera contemplar horrorizado ese segundo rostro sin expresión alguna más parte del cuello que lo unía a la cabeza buena.


Otra vertiente cuenta que en realidad, el quiste de la cabeza de Pinon no era un problema de gemelo parásito sino que se trataba de un tumor. En este caso, dicho tumor fue usado para moldear sobre él un rostro hecho de cera y que, disimulado con el cabello, conformaría la peculiar cabeza que le hizo famoso en el mundo circense. 

Otra técnica de la que se habla y que se podría haber utilizado sobre el tumor fue la de introducir quirúrgicamente en su interior una estructura de metal con la forma de los rasgos faciales y que con un poco de maquillaje hubiese conseguido el mismo efecto.

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