El incidente de Sankebetsu es el nombre dado al peor ataque de un oso en la historia de Japón, en el cual siete pobladores de las alreas de Rokusenkawa, Sankebetsu, Tomamae y Rumoi fueron asesinados por un gigantesco oso pardo que despertó de su hibernación en diciembre de 1915. 

Como antecedente, en noviembre de ese año; un oso pardo Ussuri apareció en casa de la familia Ikeda, en Sankebetsu; una población 30 kilómetros tierra adentro de la costa occidental de Hokkaido. El 20 de ese mismo mes, el oso apareció de nuevo; pero esta vez se encontró con un grupo de pobladores que lo esperaron hasta que reapareció 10 días después; y fue ahuyentado luego de que le dispararon en varias ocasiones. 
El 9 de diciembre, el oso atacó el hogar de la familia Ota. Un bebé que era cuidado por la esposa del granjero fue mordido en la cabeza, mientras que la mujer intentó escapar, solo para ser atrapada por el animal y arrastrada al bosque. De acuerdo con varios testigos, la escena parecía un matadero con grandes charcos de sangre en el piso. 

El oso escondió el cadáver de la mujer (del cual solo quedaban los pies y la cabeza) en la nieve para esconderlo de carroñeros; y los aldeanos se dieron cuenta de que el animal había adquirido un gusto por la carne humana; y volvería a atacar de nuevo. Cerca de 50 guardias persiguieron al animal, sin éxito alguno.. 

Las noticias del ataque a la familia Ota ocasionaron un pánico en la población, mientras que los guardias al ver desaparecer al oso en el bosque; decidieron descansar. 

El oso, sin embargo; reapareció a la casa de la familia Miyoke, donde atacó a una mujer y a sus hijos; que pudieron escapar, mientras un joven llamado Odo fue atacado, al igual que dos hijos de la familia Miyoke que se encontraban aún en el lugar; y a un hijo de la familia Saito; para finalmente devorar a Take, una mujer embarazada. 

Luego de ese incidente, grupos de veteranos de la guerra Ruso-Japonesa decidieron permanecer en guardia. 

El 14 de diciembre, un equipo de rastreadores encontró sangre junto a las huellas de un oso en la costa opuesta de la aldea. Fue entonces que encontraron la oportunidad perfecta para cazar al animal. 

Yamamoto, un rastreador; encontró al oso junto a un roble japonés, y le disparó dos veces, una en el pecho y otra en la cabeza. El animal pesaba 340 kilos y medía 2.70 metros de alto; mientras que en la necropsia del animal se encontraron partes de sus víctimas en el estómago. 

Lee también: Animales Asesinos - Los Devoradores de hombres de Tsavo

COMPÁRTELO


 
Top