Su nombre era Lucia, tenía 17 años y era portadora de una gran belleza, cabello rizado color negro oscuro, de figura esbelta y con un rostro que tan solo mirarlo un par de segundos, inspiraba confianza y tranquilidad.
Era amable y muy amigable, pero algo excluida de la sociedad, aunque ella siempre estaba encantada de conocer gente nueva. No era ningún secreto entre sus vecinos y amigos su amor por los animales, en especial los perros, por lo tanto, tenía un cachorro al que quería y cuidaba como un bebe.

Vivía en un barrio común, algo alejado de la ciudad, pero debido a que su papa adquirió un nuevo trabajo, tuvo que mudarse hacia el centro de la ciudad.
Su nuevo barrio era mucho más grande y limpio que el anterior y lo adoro en cuanto lo vio.
Su casa era algo lujosa y en ella se reflejaba que la situación económica de su familia iba prosperando.

A los 3 días de haber finalizado la mudanza, Lucia estaba en su computadora navegando a través de internet, cuando de pronto el monitor se apago repentinamente, Lucia suspiro y se dio cuenta que el sueño la estaba venciendo así que se recostó en su cama y se quedo dormida.
Eran cerca de las 4 de la mañana cuando un ruido proveniente de la cocina despertó a Lucia. Se levanto de su cama sobresaltada y tras revisar que su cachorro estuviera bien, se dirigió a la cocina para asegurarse de que todo marchara bien.
Antes de llegar escucho a sus espaldas una pequeña risita. Parecía la risita inocente de una pequeña niña. Lucia se asusto y salió corriendo a despertar a sus padres para contarles lo que había ocurrido, pero sus padres no le creyeron y así, la pobre de Lucia tuvo que regresar a su cuarto llena de temor.

Quizá también te interese: Sin Luces por la Carretera - Relato de Terror

Pasaron los días y Lucia termino por olvidarse de ese pequeño percance, cuando una noche al levantarse por agua, vio una pequeña silueta pasar al lado de ella. Del susto tiro el vaso de agua al suelo y unos segundos después escucho a su cachorro gemir.
Lucia corrió hacia su habitación y cuando entro se quedo atónita al ver a una pequeña niña de escasos 6 años acariciando a su mascota, la niña le sonrió a Lucia, quien miro hacia la habitación de sus padres apunto de gritar, pero al volver la mirada a su mascota, la pequeña niña se había esfumado.
Lucia no lo podía creer, paso por su mente la idea de que tal vez estaba enloqueciendo, pensó en contarle todo a sus padres y convencerlos de que lo que decía era cierto, pero sabía bien que con creerían en su palabra.

Las noche siguiente, no pudo conciliar el sueño, la imagen de esa niña la atormento durante toda la noche, demasiadas preguntas rondaban por su cabeza, ¿De verdad la había visto?, ¿Se estaba volviendo loca?, ¿Por qué le pasaba esto a ella?
Toda la ilusión y la felicidad por tener una nueva y mejor casa habían desaparecido gracias a aquellos hechos que en pocos días, estaban borrando las emociones de Lucia.
Apenas comía, estaba más seria que de costumbre y prácticamente se había olvidado de su mascota, creía ver a esa pequeña niña en todos lados y sus papas empezaban a considerar llevarla con un psicólogo.
Una noche, Lucia llego a su límite y se arto de que esa ilusión o aparición la intimidara, así fue como se armo de valor y decidió quedarse despierta en su cuarto esperando a esa niña para una vez que apareciera enfrentarla y preguntarle porque la atormentaba.
Espero en su cuarto toda la noche cuando de pronto su cachorro empezó a dar brinquitos y ladrar, se notaba contento y al lado de Lucia apareció una silueta bastante conocida para ella.
Al verla, Lucia se sobresalto y por su mente cruzo la idea se salir huyendo de su habitación, pero se armo de valentía y le dijo a la pequeña: ¿Qué quieres de mí? ¿Yo que te eh hecho?
Al pronunciar estas palabras, la expresión de la pequeña se torno de un aspecto feliz a uno triste, y mirando a Lucia a los ojos, la cogió de la mano y le hizo señas de que la siguiera, Lucia algo insegura se negó pero termino por darle la razón a la pequeña y la acompaño.
La pequeña niña la guio hasta el patio trasero de la casa de Lucia y en una esquina, al lado de un árbol, la pequeña se detuvo, miro a los ojos a Lucia y señalo el suelo. ¿Por qué me has traído a este lugar? Pregunto Lucia a lo que la niña respondió apuntando al suelo y luego de eso, se esfumo.

Lucia estaba confundida, se arrodillo y miro el terreno señalado por la niña para ver si encontraba algo. Para su sorpresa la tierra en esa parte del patio estaba muy blanda y empezó a excavar con sus manos. De pronto sus dedos tocaron algo duro, Lucia excavo mas y desenterró una bolsa negra, Lucia estaba rogando que no fuera lo que estaba pensando y al abrir la bolsa se encontró con algunos huesos, al parecer, humanos. Lucia lanzo un grito de miedo y sus padres asustados salieron a buscarla, ayándola arrodillada llorando. Lucia les conto todo lo que le había sucedido esa noche y sus padres al ver la bolsa finalmente le creyeron.

Al día siguiente investigaron en los periódicos viejos sobre esa casa y se encontraron con la sorpresa que hacia 8 años en esa misma casa un señor había asesinado a su hija y se la había comido en un acto de canibalismo, después de encarcelarlo las investigaciones nunca arrojaron los restos de la niña.
Rápidamente fueron a la iglesia y se llevo a cabo una misa para rogar por el descanso de esa pequeña niña que se le había manifestado en diversas ocasiones a Lucia, enterraron los huesos en el panteón y al retirarse, claramente Lucia escucho a sus espaldas una risita que le inspiro esa sensación de tranquilidad que ya casi había olvidado, Lucia no aguanto el llanto y se retiro del panteón con una sonrisa en la cara.

Este relato nos da a entender que no todos los espíritus son malos ni mucho menos buscan darte un susto, son solo almas en pena que por alguna razón o tarea no realizada no consiguen descansar hasta que esa razón o tarea haga sido completada, para así, encontrar el descanso eterno.


MÁS:


COMPÁRTELO


 
Top