De nuevo, según el relato de Gabriele Amorth, el Papa Ratzinger también ayudó a exorcizar a dos hombres. Ocurrió en mayo de 2009. El escenario fue, otra vez, la Plaza de San Pedro, en Roma. Entre la multitud de fieles que saludaba al Sumo Pontífice estaban los dos hombres poseídos. 



¿Sus nombres? Giovanni y Marco, que al paso de Benedicto XVI en su 'papamóvil' comenzaron a temblar y a chocar los dientes entre sí de manera violenta hasta perder algunas piezas de la dentadura. Otro de los hombres comenzó a reptar y a golpearse la cabeza contra el suelo. La reacción se intensificó cuando el Papa se acercó.
Cuando Benedicto XVI salió, los dos hombres comenzaron a gritar en el suelo. El Papa miró al grupo y bendijo a los cuatro. La medida provocó la reacción inmediata de los dos hombres. "Cayeron tres metros atrás. Estaban agotados y ya no lloraban, solo jadeaban", según cuenta el sacerdote. 

Sin embargo, de acuerdo con la versión oficial del Vaticano, Benedicto XVI no hizo ningún exorcismo en esta ocasión.

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