DRAGONES


Dragón Dorado

El dragón dorado es un ser muy poderoso, sabio y de buen corazón que odia las injusticias.
Nos encontramos, posiblemente, ante uno de los seres fantásticos más inteligentes y astutos.  Su intelecto es muy superior al de los humanos y pocos seres cuentan con sus habilidades.
Estos dragones pueden llegar a medir hasta 50 metros y poseen unas escamas con motas de color metálico que, con el paso de los años, se vuelven totalmente doradas.
Tienen la capacidad de respirar agua y de polimorfizarse y, además, pueden lanzar conjuros para detectar mentiras, así como traer suerte y bendecir. Su aliento puede ser un cono de fuego o una nube de cloro venenosa.
El hábitat de estos dragones es muy amplio y pueden sobrevivir en cualquer clima. Sus guaridas están aisladas y hechas de piedras y roca. También pueden vivir en castillos custodiados por gigantes de las tormentas. Estos gigantes y los dragones dorados se ayudan mutuamente.

Dragón Plateado 

Los majestuosos dragones plateados son, junto con los dorados, los dragones más benevolentes.
Estos seres son muy amistosos y colaboradores, no suelen ser violentos y evitan el combate en la medida de lo posible. Tienen unas escamas plateadas y muy flexibles que le dan un aspecto metálico. Este tono plateado lo hace casi imperceptible entre las nubes, lo cual es una gran ventaja en combates aéreos.
Su poderoso aliento puede ser un cono de frío o una nube de gas paralizante. Pero un dragón plateado posee, además, la capacidad de lanzar conjuros para caminar por las nubes, crear muros de hielo, controlar el clima e invertir la gravedad (si Newton levantase la cabeza…). Éste último lo suele usar para lanzar a los enemigos al aire.
Habitan en montañas altas, por lo que comparte entorno con los dragones rojos, de los que son enemigos naturales, aunque también pueden formar sus guaridas entre las nubes.

Dragón Broncíneo

Este dragón posee unas preciosas escamas muy brillantes, de color bronce, y su tamaño es más que considerable.

Habitan en climas tropicales y lugares de mucha humedad, como los lagos.
Son amistosos con los humanos y semihumanos, y les gusta observarlos en su rutina. Para ello, se transforman en un animal pequeño, ya que tienen la capacidad de polimorfizarse.
Su aliento tiene dos formas; la de rayo eléctrico y la de nube de gas de repulsión. Además, los dragones broncíneos pueden lanzar conjuros para crear muros de niebla y controlar el clima.
Aunque sus guaridas son secas, están situadas cerca de pequeños mares, lagos y ríos. Son excelentes nadadores y les encanta bucear para buscar perlas y tesoros. Se muestran amistosos con otros seres marinos como sirenas, delfines y elfos de mar, aunque no lo son tanto con los piratas. De hecho, los dragones broncíneos destrozan barcos piratas en cuanto tienen oportunidad.

Dragón Ocre

Estos dragones son propios de climas muy cálidos, como desiertos y llanuras, y son inmunes al calor y al fuego.
Sus escamas son de un color ocre oscuro durante su juventud y con los años se hacen más claras hasta que llegan a ser del mismo color que la arena del desierto. Son bastante más pequeños que los dragones dorados, pero su tamaño es también considerable.
Su aliento puede ser un cono de gas de sueño o una nube de calor. El calor es tan fuerte que puede ser ampollante. Sus conjuros son capaces de crear o destruir agua, controlar la temperatura, controlar los vientos e, incluso, invocar a un Djinn.
Son sociables con otros dragones ocres vecinos y con las esfinges, sin embargo, son enemigos naturales de los dragones azules, con los que comparten el desierto.

Dragón Cobrizo

Los dragones cobrizos tienen escamas de un tono rojo-anaranjado y metalizado, aunque con los años se van volviendo algo verdosas. Tienen un tamaño grande y una inteligencia bien desarollada.
Estos dragones destacan por su especial sentido del humor. Cuentan chistes constantemente y les encanta oir nuevos acertijos.
Durante un combate saltan de un lado a otro y cuentan chistes para desconcertar al enemigo y que actúe con nerviosismo. Al saltar, les gusta hacerlo en superficies irregulares e inaccesibles, por eso buscan rocas puntiagudas y, si no las encuentran, pueden lanzar un conjuro para mover piedras.
Su aliento puede ser un rayo eléctrico, una nube de gas de lentitud o una bocanada de ácido. Los conjuros que utilizan les permiten neutralizar venenos y crear muros de piedra.
El hábitat de estos dragones está entre montañas y colinas. Comparten este espacio con losdragones rojos, con los que se llevan especialmente mal por esta circunstancia.
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