Francesca Fabrizzi (1982)

Este caso es muy famoso debido a que es uno de los atribuidos oficialmente al Papa Juan Pablo II. Ocurrió el 27 de marzo de 1982. Una italiana llamada Francesca Fabrizi, que entonces tenía 22 años, llegó al Papa a través de Ottorino Alberto, obispo de Spoleto, cuyo exorcista no había podido recuperar a Francesca de su estado. La reacción de la mujer ante el Sumo Pontífiece muy inmediata: "Al verlo, comenzó a gritar y rodar por el suelo, sin escuchar que el Papa mandaba enñergicamente al diablo salir de ella", describió Gabriele Amorth, autor del libro 'The Last Exorcista', y principal exorcista de El Vaticano. 

Sin embargo, de repente, y después de largo smomentos de lucha y citas bíblicas, todo cambió cuando Juan Pablo II dijo a Francesca, "Mañana, voy a decir misa para usted". Fue en ese momento cuando la italiana se calmó, según este testigo que calificó lo que vio como espeluznante a pesar de estar acostumbrado a estos episodios fantásticos. 

Un año más tarde, la mujer visitó al Papa. Sus ataques habían cesado. Estaba casada y embarazada. En ese momento, Juan Pablo II dijo al cardenal Jacques-Paul Martin, ex prefecto de la Casa Pontificia,"Nunca he visto una cosa así. Una verdadera escena bíblica".

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