Soundtrack para ambientar...



“GUALICHO” 


Esta historia que comparto es algo que me transmitió mi padre, toda la vida la he transcurrido aqui en Simoca, me llamo mariano (hoy en dia tengo 48 años), mi papa quien es el protagonista de este relato tiene 78 años en la actualidad, para entender el contexto de esta historia hay que retroceder casi 60 años en el tiempo y situarse en un pueblito del interior de Tucumán. 


Simoca por la década de los 60” era un lugar chiquito, dedicado solamente a la agricultura, mi viejo me contaba que era una vida dura la del campo, se trabajaba arduamente levantándose muy de temprano terminando la jornada cuando el sol se escondía, mayormente en ciertas épocas del año se hacían ferias en el pueblo donde se reunían la gente, esto implicaba guitarreadas, charlas interminables, etc. 


Allí era común escuchar por el rumor del boca a boca tomar conocimiento de distintas historias extrañas, sin explicación alguna, (para la gente del campo es común hablar sobre cuestiones paranormales pero siempre con mucho respeto, con temor, pero en si escuchar casos de apariciones es algo muy ordinario y lo sigue siendo) en el año 62" mi papa tenia que arreglar el cerco protector para evitar que los animales escapen de su propiedad, el lugar adonde debia ir no estaba alejado de la casa principal (a lo sumo era un 1 ½ km de distancia nada mas). 

Un dia jueves tipo dos de la tarde, mi viejo parte en dirección al cerco (este se había roto por culpa de una pequeña laguna que se había formado por el agua empozada, ocasionando que los postes de madera que hacían de pilares, se pudrieran y consecuentemente cayeran) el lugar estaba situado atrás de la casa, (la zona estaba muy descuidada puro monte y cañaverales), al llegar adonde debia hacer las reparaciones se dio con que los yuyos estaban muy crecidos, a la media hora dandose cuenta que el trabajo iba a demandar mas ayuda decide subir a su caballo para volver a su casa. 

Pero apenas se dio vuelta para marcharse, sintió que algo muy pesado cayó en el charco de agua, cuando miro en esa dirección vio asustado y asombrado un duende (asegura que esta aparición estaba desnudo, la piel era de color rojiza, el rostro de un anciano con una particularidad se podía apreciar claramente los dos colmillos de la mandíbula que sobresalian de forma grotesca, los pies muy grandes en desproporción a su cuerpo) 



Este duende esgrimió una sonrisa burlona, la aparición de nomas de 40 cm comenzó a tirarle barro, mi papa rápido opto por retirarse de allí, presuroso se acercó al caballo que estaba atado a un poste y se subió, (la intención de mi viejo era irse sin mirar hacia atrás), pero apenas comenzó a cabalgar sintió un golpe en seco por detrás suyo (como si algo se hubiera subido a la silla), en este punto el caballo relincho y se paró en dos patas, cayéndose hacia atrás por la inercia del movimiento. 

La bestia arrastro a mi viejo unos metros hasta que se paró nuevamente, el duende se había aferrado a una de las patas y desde esa posicion comenzó a pegar el estómago del caballo hasta que cayó al piso, este ser se subió al pecho del mismo y una vez ahi comenzó a reírse desaforadamente, el animal entro como en shock, (temblaba muy feo como esos movimientos que tiene alguien que sufre epilepsia) además algo que sorprendió mucho a mi papa fue ver que a causa del miedo, el potro se orino y defeco en el suelo. 

Mi viejo aterrado comenzó a rezar el padrenuestro, fue entonces que este duende lo miro con mucho odio y le hablo con una voz muy gruesa - “ándate, ándate ya, antes que te mate” – mi papa tuvo que hacer un esfuerzo grande para levantarse, (las piernas las tenía congeladas, el miedo le impedía reaccionar, como pudo se paró sin detenerse con los rezos) cuenta que mientras el rezaba, el duende casi a los gritos le dijo – “cállate, cállate, ándate!!!” – 

Aun cuando trataba de mantener la calma, en un momento la desesperación pudo más, (mi viejo no resistió,) así que se echó a correr, mientras corría comenzó a sufrir golpes por toda la espalda y en las piernas, llego a la casa todo maltrecho, mi abuela al verlo entro en pánico, le comenzó a preguntar qué había ocurrido (ya a todo esto mi abuelo y mis tíos, se acercaron para ver qué ocurría) mi papa les termina por relatar todo lo vivido momentos antes. 


Algo que llamo mucho la atencion a todos fue que al revisar las heridas de mi papa, tenía el cuerpo lleno de ampollas (vieron a cuando te quemas y la piel se hincha produciendo bolsitas de piel con pus, bueno así) Mi abuelo luego de escuchar la historia y de ver las heridas, saco una escopeta y les dijo a todos que lo acompañaran hacia ese lugar para revisar. 


Mi padre, sus dos hermanos y mi abuelo, se fueron en dirección al cerco, quedando mi abuela sola en la casa, al llegar vieron asombrados el cadáver del caballo (el hocico estaba lleno de espuma y en la panza un hueco enorme, lo más extraño es que el animal no tenía nada de sangre ni órganos, estaba completamente seco) mientras estaban absortos viendo esa imagen, una suave risa comenzó a inundar la atmosfera del lugar y una voz bien finita que les comenzó a decir que se retiraran de la zona. 


En el suelo, donde había barro se podía apreciar las marcas de unos pies de una persona adulta, (estas pisadas estaban en todos lados, mi papa siempre contaba que esto es lo más horrendo de imaginar, ver un ser de nomas de 40 cm con unos pies extremadamente grandes) de repente mientras los demas miraban las huellas sobre la tierra, un tío grita - “allá esta” - los demás clavaron la vista en direccion a la indicacion que daba el hno de mi viejo, asustados vieron como de la copa del árbol bajaba un personita metiéndose en un hueco situado en la base del tronco. 

Mi abuelo disparó con la escopeta al lugar que se había escabullido el duende y pidió cautela, con mucho miedo mi papa se acercó con los demás, no había rastro de nada y mucho menos del duende pero en el hueco del árbol encontraron un “paquetito” (algo envuelto en tela arpillera, mi papa con un machete lo extrajo desde adentro,) lo abrieron (el contenido del mismo consistía en tierra negra y un sapo negro chamuscado con la boca cocida), no se animaron abrir la boca del mismo. 


Decidieron irse de allí, mientras se volvían comenzaron a oír voces y pequeños gritos que los insultaba, al día siguiente volvieron con kerosén rociaron el árbol con todo lo que había y despues de quemar aquello retomaron la rutina diaria, pasaron unos días y una señora amiga de la familia al enterarse de esto, hablo con mi abuelo diciéndole que ese hallazgo era un “gualicho” seguramente en la boca del sapo (la cual estaba cocida, había la foto o el mechón de pelo de la persona destinataria de un trabajo de magia negra). Mi abuelo dias despues trajo al cura del pueblo quien bendijo la casa y el lugar donde habian visto aquella aparicion. 

Al poco tiempo de este episodio una prima de mi viejo tuvo un encuentro similar, pero el duende que se le aparecio, tenía otras características, cuando era hora de la siesta un bebe de nomas de 3 meses se le presento en el comedor de la casa, con una voz bien finita le decía - “vengan, vengan, me quieren acompañar? Tengo muchas bolillas (canicas) para jugar” - 



La nena siguió aquel bebe de no ser porque el hermano de ella había visto todo lo que ocurrió y había advertido de lo que estaba pasando a su mama, (la nena iba a desaparecer se la estaba llevando a una parte densa del monte), a partir de este episodio en un arbol grande (un jacaranda) cerca de ahi, los lugareños comenzar a ver a un nenito colgado de sus ramas (nunca llegaron a saber quien era, pero muchos afirman que era el mismísimo duende, por alrededor de 10 años los avistamiento de este ser fue de lo mas comun), dejo de aparecer luego de la muerte de una mujer que tenia fama de curandera. 

Más allá de esta experiencia, mi viejo no volvió a sufrir algo similar, pero él considera que los duendes son reales, que existen y son malvados…….


COMPÁRTELO


 
Top