Aviso: Este Post puede contener imágenes que pueden herir tu sensibilidad. Se recomienda discreción. 


Play. 


Dos amigas se preparan para echar un pulso. Colocan sus codos sobre la mesa y entrelazan sus manos. A los pocos segundos de iniciar el forcejeo, el brazo de una de ellas se parte a la altura del húmero, doblándose como si fuera un churro de goma. 
Play. 


Un tipo juega a su particular versión de la ruleta rusa con un cuchillo. Lo coloca apuntando hacia el cielo sobre una mesa giratoria, cubre el perímetro con cuatro grandes vasos de plástico en plan trilero y hace que el conjunto gire. Palma abierta y plas. Su mano queda ensartada en un afilado estilete. Duele. 


Play. 

Una mujer yace parcialmente sumergida en una bañera. Está tendida de espaldas, con los pies apuntando hacia el techo. Sus manos están esposadas por detrás de sus piernas y sus tobillos están atados con cuerdas. 

La mujer forcejea, sus piernas se tensan y se agitan de manera cada vez más violenta. Tras unos segundos agónicos, el cuerpo se queda inmóvil. 

Presumiblemente, la mujer acaba de morir ahogada frente a la cámara. 

Stop. 

Lo descrito son sólo tres de las píldoras visuales que nos regala Running the Gauntlet, probablemente el portal más nauseabundo de internet. 

La idea es simple: reunir en un mismo lugar los vídeos más incómodos y potencialmente repulsivos de internet, y presentarlos de forma ordenada, dispuestos de acuerdo a un criterio de repugnancia creciente. 

La cosa se presenta como un reto. Para saltar al siguiente vídeo tendrás que haber visto el anterior, hasta el final. Con cada clic, el nivel de truculencia sube. Depende de ti seguir o parar. El desafío está en resisitir. O dicho en forma de pregunta: ¿Hasta dónde eres capaz de llegar sin que se te revuelvan las tripas? 

Lo cierto es que el mal cuerpo está asegurado desde el principio. 


En uno de los primeros clips, un bebé acaba bajo las ruedas de un tren. En otro, vemos a un hombre enloquecido acuchillando repetidas veces a una mujer en plena calle. Y no hablamos de películas, sino de vídeos domésticos, escenas reales —o que pretenden pasar por reales— captadas por gente que se encontró en el momento equivocado en el lugar erróneo. Como los vídeos de fails, pero con asco y grima y náusea en vez de LOL. 

Con semejantes perlas y gracias al boca a oreja, Running the Gauntlet ha amasado un millón de usuarios desde su lanzamiento el pasado mes de mayo, convirtiéndose en un pequeño fenómeno en las cloacas de Reddit y 4chan. Ahora, hasta su creador empieza a estar asustado de su éxito. 

Según cuenta su responsable, Running the Gaunlet surgió de un encargo ajeno. "La idea era que quien llegará al final lo habría 'visto todo' y probablemente quedaría insensibilizado ante cualquier otra cosa que pudiera circular por internet", comenta en declaraciones a The Daily Beast. 

Volverse inmunes al horror. Rendirnos a nuestra fascinación por las atrocidades hasta no sentir nada. En una era hipermediatizada y colonizada por la lógica de la violencia explícita, ese parece un futuro inevitable. Inevitable y terrible. 

Y tú maquina, ¿Te atreves a entrar?


El link no lo puedo poner porque incumple en Protocolo, pero busca Running the Gaunlet en Google, clickear el primer resultado.
COMPÁRTELO


 
Top