Este año me vine a vivir a Tucumán y por esas casualidades sintonice la radio de tu programa, haciéndome fanático del mismo, mi relato es el siguiente; cuando tenía alrededor de 10 años, vivía en la localidad de “Fraile Pintado” allá en Jujuy (mi familia estaba compuesta por una hermana más chica y mis padres, por aquel entonces mi mama estaba embarazada) 


La situación familiar no atravesaba por un buen momento, aun cuando la venida de un nuevo hijo es motivo de alegría en cualquier seno familiar, (mis padres discutían casi todo el tiempo por cualquier estupidez) después de una pelea muy fuerte mi mama enojada decide irse a la casa de mis abuelos (imagínense la convivencia era algo imposible para mis dos viejos, su relación había llegado a ese punto de ruptura) 


Al inmueble donde fuimos a parar (mi mama nos lleva consigo) quedaba en el límite del centro habitacional, estando allí se podía apreciar los campos y montes que estaban en la intemperie. 
Cerca de la casa de mis abuelos está ubicado el parque nacional “Calilegua” en esa época sucedió allí un incendio forestal devastador (eran tan fuertes las llamas que desde donde estábamos se podía ver el cerro rodeado por el fuego, aquel hecho duro un par de días hasta que fue controlado) 


Al ser un pueblo chico nos enteramos por los rumores del boca a boca que distintos hechos extraños comenzaron a suceder a altas horas de la noche, por ejemplo era común ver tiradas las bolsas de basuras por todas las calles del pueblo (sin nunca saber quien era el autor de esto), algunos vecinos comenzaron a contar que se topaban con un ser bastante extraño un hombre con orejas muy puntiagudas que se quedaba parado en mitad de la calle observándolos. 


Mi papá luego de unos días fue a buscarnos, se quedó hablando con mi vieja hasta tarde, arreglaron sus diferencias más que nada por la criatura que venía en camino hacia este mundo, como se hizo tan tarde mi viejo decide pasar la noche con nosotros, yo le pedí a mi papá que duerma conmigo (yo estaba muy sugestionado por los rumores que había escuchado) no sé si fue casualidad o no, esa misma noche me despierto sobresaltado por unos ruidos en medio de la calle (eran como alrededor de las 3 de la mañana) 

Comencé a distinguir el paso lento como si alguien caminara de forma pesada, como arrastrando los pies, los perros estaban muy nerviosos algunos ladraban, otros lloraban de forma muy lastimera, yo asustadísimo levante a mi papá (este al principio no me dio mucha atención, me dijo lo típico que se dice en una situación así que me calmara seguramente lo estaba imaginando) trate de reconciliar el sueño pero no pude, un perro dio un aullido muy horrible que incluso mi mama se despertó atemorizada, preguntando que ocurría. 


Mis viejos salieron a recorrer la casa, yo en un arrebato de curiosidad decidí seguirlos, nos asomamos a través de la puerta principal que estaba entreabierta y allí observamos incrédulos un ser muy pequeño, en cuclillas, debajo de un poste de luz una nota característica tenia los brazos extremadamente largos muy largos y una bolsa negra grande, esta aparición de forma incesante se tapaba el rostro con sus manos. 


Yo les pregunte a mis papas que era aquello, pero estos solo lo observaban con una mirada fija, mi papá quiso salir a la vereda pero mi mama no lo dejo, los perros comenzaron a ladrar con más fuerza y esto hizo que mi hermana mas chiquita se despertara y comenzara a llorar,(mi mama se fue rápido a la habitación y la trajo en brazos calmándola para que se durmiera) mi abuelo supongo que también se despertó por el bullicio del ruido, se acercó hacia nosotros y nos preguntó si todo estaba bien y por qué todos estábamos despierto, mi mama le contó rápido todo lo sucedido, procediendo este ir a su cuarto trayendo consigo una escopeta. 


Mi abuelo se sumó con nosotros, pusimos atención nuevamente sobre esa aparición, al pararse pudimos ver como sus extremidades eran muy delgadas, el torso robusto, algo muy deforme y alto, al instante descartamos que era una persona, el rostro era muy oscuro, miro hacia todo lados quedándose quieto, de repente fijo la mirada en dirección de nuestra casa, el miedo que sentí fue atroz, este extraño ser se encorvo y así comenzó caminar hacia nosotros, inmediatamente cerramos la puerta pusimos los cerrojos y trabas a todas las ventanas. 


Mi mama en un arranque, se asoma por la cortina de una ventana que daba a la calle, allí vio como aquel ser caminaba sobre la vereda mirando fijamente hacia la casa de mi abuelos, llegue a escuchar como ella decía “ay Dios mío” e inmediatamente algo muy pesado camino por el techo del inmueble y de pronto varios golpes sacudieron la puerta trasera que da al patio interno, todos nos quedamos muy sorprendidos y asustados por aquel acontecimiento, después nos comento que se asusto mucho al ver los ojos rojos de ese hombre. 

En fin aquel horror de esa noche es algo que aunque pasaron muchos años no he podido olvidar, antes de despedirme relatare que la vecina que vivía en la casa contigua a la de mis abuelos (el mismo día pero horas más tarde) le comenta muy triste a mis familiares que se le habían desaparecido dos perros, extraña coincidencia debajo del poste de luz donde habíamos visto aquel hombre había una mancha enorme de sangre………
COMPÁRTELO


 
Top