Las sirenas son seres mitológicos mitad pez y mitad mujer cuyos primeros relatos se remontan aproximadamente a 1000 años antes de Cristo. Se les puede encontrar en la mitología egipcia, vikinga y china, entre varias más e inclusive algunos sostienen que el mismo Cristóbal Colón las describe en sus bitácoras.

Aunque en principio se les representaba con cuerpo de ave y rostro de mujer, luego en el tiempo fueron asimiladas como seres mitad pez, mitad humanas. Pero ¿podrían estos seres ser reales? Las leyendas de pescadores hablan de ellas y dicen haber encontrado no sólo lanzas en mar abierto, sino peces perforados por esas lanzas, posiblemente cazados por alguna enigmática criatura marítima.
El bloop, el sonido sin explicación

En tiempo más reciente, en 1997 apareció un enigmático sonido de baja frecuencia en el océano pacífico bautizado como “el bloop” y, aunque fuentes oficiales como el NOAA indicaron que se habría tratado del desprendimiento de un bloque enorme de hielo, voces disidentes sugirieron la existencia de alguna criatura gigante en el fondo del mar, varias veces más grandes que una ballena; aunque también se llegó a sugerir que podría ser otro tipo de criaturas marinas no identificadas hasta el momento.

A la vez que esto sucedía comenzaron a verse varamientos masivos de ballenas en diferentes partes del mundo. En 1999 el Dr. Bryan Mccormick afirmó que había relación entre los experimentos militares con el sonar antisubmarino, sonido que afectaba la audición y ecolocación en cetáceos haciendo que asciendan a superficie donde sufren una embolia masiva llevándoles a la muerte.
Mermaids: The body Found

En 2004, de acuerdo a un documental presentado por Animal Planet, dos chicos de Washington habrían sido los primeros en presenciar uno de los varamientos más grandes de ballenas del mundo y, junto a ellas, habrían afirmado una extraña criatura con dedos membranosos y aletas, más específicamente una sirena.

En el documental, titulado Mermaids: The Body Found, emitido en 2012, se llega a la conclusión que “el bloop”, el sonido detectado en 1997 habría sido originado por estas criaturas y que no se tratarían de un mito, sino de nada más una rama de evolución de nuestros ancestros y en el que se escucharía un complejo sistema de comunicación, sólo comparable al lenguaje de los seres humanos.
La teoría del simio acuático

La hipótesis a la que se llega, de acuerdo al mencionado documental, es que hace 7 millones de años los simios vivían en las orillas del mar para buscar comida. Gradualmente algún grupo de simios se fue separando de sus congéneres y tiempo después algunos simios de separaron para vivir en el mar, no sólo porque encontrarían comida de un modo más fácil, sino también por peligros terrestres como erupciones volcánicas.

Posterior en el tiempo, hace unos 6 millones de años, los simios, ya adentrados en el mar, se encontraban mejor adaptados, habrían perdido la mayor parte del pelo y podían contener la respiración por varios minutos, además de cazar bajo el mar. Poco a poco habrían aprendido a defenderse de los peligros de su nuevo entorno, aunque permanecían la mayor parte del tiempo escondidos.


Sin embargo, hace unos 4,5 millones de años habrían salido a nadar a mar abierto. Durante este tiempo sus pies adquirieron membranas formando una aleta bifurcada y enlazaron amistad con los delfines y las ballenas.

Hace 3,1 millones alcanzaron el dominio total logrando inmersión a grandes profundidades y mejorando sus sistemas de caza con lanzas y armas corto punzantes que elaboraban con los aguijones de rayas venenosas para cazar peces.

Su progreso avanzaría de este modo al punto que hace tan sólo unos 100.000 años las sirenas se comunicarían con los delfines para cazar en los bancos de sardinas, aunque huyendo de los temibles tiburones. Así las cosas, las sirenas no serían otra cosa que especímenes que evolucionaron a partir de una facción de nuestros ancestros que optaron por la vida en el mar, a la que otros habrían optado por la vida sobre la tierra y de los que nosotros seríamos sus descendientes.



Verdad o no, lo cierto es que las referencias en internet a los científicos que se citan en el documental son bastante escasas y hasta inexistentes y no ha faltado quien asegure que todo se trató de un montaje y de actores a los que se hizo pasar por científicos. Y a decir verdad, al final del documental hay una nota en la que se especifica que “A pesar de que algunos sucesos son ficticios, el bloop es un fenómeno auténtico”.

A su vez, las imágenes que son presentadas como pinturas egipcias con una antigüedad de 30.000 años no se encuentran publicadas en ninguna publicación de peso y al parecer sólo tomaron algo que alguien ya había puesto en internet.

Con todo, el boom mediático que desató fue tal que la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de Estados Unidos (NOOA) emitió un comunicado ese mismo año en el que se indicaba que “no había evidencia de Humanoides acuáticos”. Por supuesto, a pesar de todo ello, en internet siguen circulando videos de enigmáticas criaturas captadas por pescadores, navegantes o personal de playa, por lo que para algunas personas el fenómeno no sólo es real, sino que sigue vigente.
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