Hay que aceptarlo, la mayoría de las teorías de conspiración que circulan por la web (y que se han multiplicado gracias a plataformas como redes sociales o foros) son falsas y carecen de cualquier sustento histórico, científico o político. 

A pesar de este hecho, lo cierto es que la falsedad de la mayoría de las teorías de conspiración no nos permite decir con certeza si todas las teorías son o no verdaderas, y en ese sentido, a lo largo de las últimas décadas han habido varias excepciones de teorías que, después de todo, sí resultaron ser verdaderas. 

He aquí una recopilación de tres casos verdaderos que, en su momento, causaron burlas y desacreditaciones a quienes las propusieron. 

El proyecto MK-ULTRA 

El proyecto MK-Ultra fue uno de los más ambiciosos programas de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA). El objetivo era encontrar formas de control mental que alterarán la percepción sensorial, con el fin de tener personas que pudieran luchar o ser cuestionadas sin vacilación. 

El proyecto, que se desarrolló en momentos en los que la Guerra Fría tenía al mundo preocupado. Realizaron pruebas con LSD, choques eléctricos, métodos de tortura, aislamiento y maltrato verbal y físico. El proyecto era tan importante que hubo un momento en el que consumía el 6% de todo el presupuesto de la CIA.


Durante años se especuló sobre su existencia y, más que nada, sobre el uso de ciudadanos estadounidenses como sujetos de prueba. Todo fue negado hasta que, en 1975, una comisión del Senado reveló su existencia. 

En 1977 y gracias al Acta de Libertad de Información, cerca de 20,000 documentos sobre el proyecto MK-Ultra fueron desclasificados, confirmando lo que muchos hasta entonces especulaban. En 2001, todos los documentos restantes también tomaron estado público, revelando uno de los proyectos más sombríos y tortuosos de la CIA. 

Sobra decir que nunca se obtuvieron los resultados deseados. 


Entre 1932 y 1972, los servicios de salud pública de los Estados Unidos realizaron el llamado experimento Tuskegee, que recibió su nombre por haber sido realizado en Tuskegee, Alabama. 

El proyecto consistió en infectar a sujetos de prueba con el virus de la sífilis, con el fin de ver cuáles eran sus efectos sobre el cuerpo cuando la enfermedad no era tratada. Los sujetos de prueba casi siempre eran campesinos afroamericanos analfabetos, quienes eran engañados para creer que se les estaba proporcionando atención médica gratuita por parte del gobierno.


El experimento siguió su marcha incluso cuando la penicilina ya se utilizaba ampliamente como método para tratar la enfermedad. Cientos de hombres afroamericanos murieron a consecuencia del experimento y, como resultado directo, muchas de sus esposas e hijos también resultaron infectados. 
Desde los 60s se barajaba la existencia de este experimento, pero nunca se le tomó en serio hasta que fue reportado por el Washington Post y el New York Times.


En 1972, cuando la prensa filtró el proyecto, el experimento fue cancelado. Dos años después, se creó una comisión para regular la experimentación con humanos y, en 1997, el gobierno de Estados Unidos pidió una disculpa pública. 


Cuesta creer que algo tan conocido y documentado como el Proyecto Manhattan fue en su momento motivo de especulación y de nerviosismo para los bandos involucrados en la Segunda Guerra Mundial. 

En aquel entonces, muchos científicos europeos temían que la Alemania Nazi estuviera también investigando el desarrollo de un arma nuclear, por lo que la administración estadounidense tomó cartas en el asunto e inició un ambicioso proyecto de investigación, integrado por algunas de las mentes más brillantes del mundo de la física. 


proyecto comenzó en 1939 con unos cuantos investigadores de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, para después convertirse en una operación que empleaba a más de 130,000 personas y que llegó a costar el equivalente a 22,000 millones de dólares de hoy en día. 

Con el fin de mantener el secretismo, se llegaron a construir pueblos enteros por ciertos periodos de tiempo para mantener junta a la gente que trabajaba en el proyecto. Y, hasta su culminación, el proyecto Manhattan era pura especulación por parte de ciudadanos, ya que nunca hubo reportes de los grandes medios ni mucho menos del gobierno.


El resto, como se suele decir, es historia. El 16 de Junio de 1945, el proyecto realizó con éxito la prueba Trinity. Se trataba de la primera explosión nuclear en la historia, una que cambiaría para siempre el curso de la guerra y de la humanidad.
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