Una increíble iglesia construida en 1352 fue abandonada luego de que la atacara una supuesta maldición. Los habitantes del pueblo evitaban acercarse al lugar que cesó por completo sus actividades, hasta que un artista checo decidió darle una segunda oportunidad y convertirla en una misteriosa e intrigante obra de arte.
La Iglesia de San Jorge
La Iglesia de San Jorge se encuentra en un pequeño pueblo de República Checa llamado Lukova. Fue construida en el siglo XVI, su estructura imponente la convirtió en un atractivo para el pueblo quien fielmente asistía a sus ceremonias religiosas.
Durante una ceremonia funeraria en 1968, el techo de la iglesia se derrumbó, lo que le dio al pueblo una “mala espina” y mermaron las visitas. Los gastos de la reparación superaban el presupuesto del pueblo, por lo que la iglesia quedó abandonada.
Los rumores en el pueblo comenzaron a circular, todos decían que la  iglesia estaba maldita y que sus instalaciones estaban prohibidas. Las misas y las celebraciones eclesiásticas se trasladaron a otras capillas o a las casas de los habitantes.
Jakuv Hadrava fue el único que ignoró los rumores y decidió darle una segunda oportunidad. El  artista checo  decidió diseñar fantasmas para colocarlos dentro de la iglesia y convertirla en un atractivo turístico. Su principal motivación fue aprovechar la estructura de la iglesia, que mezcla el misterio con la elegancia.
“Quería hacer que la iglesia fuera más atractiva para los visitantes y recolectar dinero para remodelarla” dijo Jakuv, quien se enamoró de las instalaciones de la iglesia.
La obra de arte resultó ser un éxito tan rotundo que logró recaudar el dinero suficiente para completar el presupuesto para reparar la Iglesia, a diario recibe miles de visitas de turistas de todo el mundo, el pueblo de Lukova se convirtió en una parada turística obligada en República Checa.
¿Por qué fantasmas?
“Los fantasmas representan a los soldados alemanes de la cadena de Sudeten que vivieron en Lukova antes de la Segunda Guerra Mundial y venían a rezar a la iglesia todos los domingos” explica el artista.
“Espero mostrarle al mundo que este lugar tuvo un pasado y que era parte normal de la vida diaria pero que el destino tiene una gran influencia en nuestras vidas” dice Jakuv.
Los fantasmas están hechos de yeso y están ubicados en los banquillos de la iglesia que fue construida en 1352.
El proyecto fue tan exitoso que la Iglesia decidió renaudar sus actividades religiosas con el propósito de recuperar a los fieles que habían abandonado la iglesia. Hoy en día se dan misas junto a los fantasmas y la iglesia es conocida como “La iglesia de los nueve fantasmas”.

Por Mary Villarroel Sneshko | @Vivodesorpresas  | Culturizando

Con información de: Daily Mail UK

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