Mucho antes de independizarse de España, la historia de Barbados ya contaba con leyendas que aterrorizaban a cualquiera que las escuchara. Una de ellas nació en 1812, cuando la familia inglesa Chase construyó, como muchas otras familias adineradas de la época, una cripta en el cementerio de la iglesia de Christ Church Parish.

La cripta fue estrenada con los cuerpos de tres hermanas de la familia, fallecidas en diferentes circunstancias. Más tarde falleció su padre, Thomas. Cuando ingresaron a la cripta para depositar el cadáver, notaron que los ataúdes de las hermanas estaban ubicados fuera del sitio en donde habían sido alojados.

Años después, cuando la cripta volvió a abrirse, los cuatro cajones estaban nuevamente desordenados, inexplicablemente. Al morir un quinto miembro de la familia, se volvió a repetir el episodio, pero esta vez el gobernador Lord Combermere decidió poner arena alrededor de toda la cripta, para intentar descubrir el origen de semejante desorden.

Meses después, volvió junto a otros hombres para chequear el estado de la cripta y, a pesar de que esta permanecía sellada como siempre, los ataúdes habían vuelto a desordenarse, y la arena no tenía ni una huella. A pesar de que se consideraron muchas teorías por las que los ataúdes se habrían movido, no se pudo comprobar ninguna.

  

Fuente: supercurioso.com

Imagen: Shutterstock

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